El Director General de Aguas, Matías Desmadryl, acompañó el jueves 15 de abril a profesionales de la Unidad de Glaciología y Nieves de la Dirección General de Aguas del MOP, quienes subieron al glaciar Echaurren para llevar a cabo el retiro de balizas y levantamiento de parámetros necesarios para realizar su balance de masa anual.
Este proceso permite determinar si el glaciar ha avanzado o retrocedido su volumen respecto del año anterior. Estudios de la DGA indican que entre 1955 y 2009 el glaciar Echaurren registró una disminución de su área de hielo de 40 a 20 hectáreas, lo que está asociado a modificaciones naturales de estas formaciones y a una incidencia del clima. El derretimiento promedio anual alcanza los 23 cm (equivalentes en agua), lo que explica el cambio de elevación total de -7,9 metros en 34 años.
“Realizar mediciones en esta formación es relevante, porque sirve como referencia para conocer el comportamiento del resto de los glaciares de la región en relación con las diferentes tendencias climáticas”, preciso el Director General de Aguas.
Desmadryl también destacó el trabajo de la Unidad de Glaciología y Nieves de la DGA que realiza campañas en diversos glaciares del país monitoreando su estado mediante sistema de posicionamiento global (GPS) y estaciones hidrometeorológicas. De hecho, durante febrero de este año se instaló un refugio para facilitar las investigaciones científicas y de este servicio en Campo de Hielo Norte, uno de los sitios de acumulación de agua dulce más extensos del país.
El titular de la DGA anunció que este año se completará un inventario del 95% de los glaciares conocidos en el país, lo que implica saber su ubicación, volumen de hielo y estado.
En su visita, el Director General de Aguas fue acompañado por el canal de noticias CNN y el diario La Tercera, medios de comunicación interesados en conocer el trabajo que desarrolla la DGA en este glaciar.
El Echaurren es un glaciar blanco, ubicado a 3.800 metros sobre el nivel del mar, a 50 km al Este de Santiago. La DGA lo monitorea desde 1975, lo que lo convierte en el glaciar con la estadística más antigua de Latinoamérica.


