En el marco de la sequía que enfrenta nuestro país, la subsecretaria de Obras Públicas, Loreto Silva, en conjunto con el director general de Aguas, Matías Desmadryl, anunciaron una serie de medidas que contemplan una inversión cercana a los US$900 millones destinados a la construcción de 6 nuevos embalses.
El plan de construcción, que se habrá iniciado por completo antes de 2014, contempla la construcción de seis nuevos embalses, que aumentarán en 20% la capacidad de almacenamiento de agua del país, correspondiente a casi 817 millones de metros cúbicos adicionales. Ello favorecerá la generación hidroeléctrica, el aprovechamiento industrial y el riego agrícola, impidiendo que esa cantidad de agua llegue al mar sin aprovecharse.
“Debemos tomar conciencia que tal como está ocurriendo en estos días, a futuro enfrentaremos cada vez más desafíos en materia de aguas. Como Gobierno estamos tomando todas las medidas que nos corresponde, pero es necesario, además, que como país nos demos cuenta que el agua es un recurso estratégico para nuestro desarrollo, tal como el cobre o la energía. Por ello, tenemos que actuar para promover un uso sustentable, eficiente y armónico del agua, tanto a nivel de hogares como en la agricultura y en los distintos sectores productivos”, sostuvo la subsecretaria Silva.
Medidas de corto plazo para la escasez hídrica
Estas medidas, que aportan a dar una solución de largo plazo a la necesidad de aumentar la disponibilidad de agua en el país, se suman a las definiciones de corto plazo tomadas por la autoridad para resolver la escasez hídrica que afecta a ciertas cuencas y comunas de las regiones de Coquimbo y Valparaíso.
Se trata de una inversión de $3.500 millones -que ya se ha hecho- para habilitar pozos subterráneos, construir drenes y mejorar los sistemas de agua potable rural, favoreciendo el riego de casi de 30.000 hectáreas agrícolas en ambas regiones y el acceso a agua potable para 10.000 personas que viven en zonas aisladas.
Agregó que en la actualidad, los embalses están en niveles por debajo de su promedio histórico. “Se trata de una situación compleja, razón por la cual el Gobierno, a través de este ministerio ha estado trabajando intensamente en el monitoreo, fiscalización y gestión de soluciones concretas para diversas comunas y cuencas del país”, dijo la subsecretaria.
Respecto a la situación de los actuales embalses, precisó que están siendo monitoreados con cautela, Cogotí, en la Región de Coquimbo; Peñuelas, en la Región de Valparaíso; y Rungue, en la Región Metropolitana.
Por su parte, el director general de Aguas, Matías Desmadryl, detalló que además de la inyección de recursos, se han adoptado una serie de medidas que significado aumentar drásticamente los niveles de fiscalización de extracciones ilegales, extracción ilegal de áridos, y de obras de captación no autorizadas, asegurando con ello el abastecimiento humano y favoreciendo la disponibilidad de agua para las distintas actividades productivas, en especial, el riego agrícola.
“Dada la importancia de la fiscalización que está desarrollando la DGA, se están utilizando modernas tecnologías que buscan detectar extracciones ilegales de agua, obras de captación ilegales en los cauces de los ríos, extracciones ilegales de áridos, entre otros. Se trata de geo radares, y por otra parte, de una aeronave no tripulada, equipada con una cámara multiespectral, para realizar monitoreos medioambientales y agrícolas, que sirven para detectar extracciones ilegales de agua”, dijo Desmadryl. Precisó que estos aviones permitirán entregar información en tiempo real sobre la localización de pozos ilegales y conocer eventuales delitos de extracción en propiedades privadas.
Las UAV son naves militares a control remoto que permitirán realizar monitoreos periódicos de la calidad de agua, de glaciares, fiscalizar los derechos de agua otorgados, controlar obras ilegales en cauces, derrames, inundaciones, robos de agua, entre otros.
Los nuevos embalses
La subsecretaria de Obras Públicas señaló que, dentro de los proyectos que iniciarán su construcción dentro de los próximos tres años, se encuentran:
· Chironta, en el valle de Lluta, Región de Arica y Parinacota, con una capacidad de 17 millones de metros cúbicos y una inversión de US$80 millones.
· Punilla, en el sector de San Fabián, provincia de Ñuble, Región del Biobío, con una capacidad de 600 millones de metros cúbicos y una inversión de US$244 millones.
· Purén, en la provincia de Malleco, Región de La Araucanía, con una capacidad de 30 millones de metros cúbicos y una inversión de US$51 millones.
· Chacrillas, en el valle de Putaendo, Región de Valparaíso, con una capacidad de 27 millones de metros cúbicos y una inversión de US$59 millones.
· Lonquén, en la provincia de Ñuble, Región del Biobío, con una capacidad de 30 millones de metros cúbicos y una inversión de US$51 millones.
· Puntilla del Viento, en el valle del Aconcagua, Región de Valparaíso. Como el Presidente lo ha señalado, el Gobierno se ha comprometido con este proyecto, para lo cual se están desarrollando una serie de estudios que permitirán definir su factibilidad y características.



